Fiebre del Oro, «la muerte de la esperanza».

Transcurría el siglo XVI, y el nuevo mundo era el destino de todos los exploradores europeos, los principales reinos europeos se distribuían los territorios y otros casos los disputaban en su afán del poder territorial y económico que podían brindarles la explotación de los recursos de estos suelos y así poder enfrentar la crisis que consumía a Europa por las guerras. El dominio de los habitantes a través de torturas y muertes, la esclavitud de los nativos y la comercialización de los esclavos africanos traídos como garantía de fuerza humana para las labores era parte del itinerario de los colonos.

En el caso de Guayana, el proceso de exploración de su territorio esta enmarcado alrededor de la búsqueda del preciado metal dorado y la «fiebre del oro», encontrando múltiples relatos de viajes liderizados por navegantes españoles que dieron vida a la leyenda de la ciudad dorada. Llegaban rumores a Trinidad de la existencia de una ciudad donde el oro se tomaba con facilidad de los ríos, iniciando viajes impensables por los caños del Delta del Orinoco quien se convirtió en el motivo de muerte para los navegantes.

Han transcurrido más de 500 años, y la búsqueda del Oro continua siendo el motivo de una muerte anunciada, donde mueren las esperanzas, donde el afán de mejorar la economía personal, constituye el enriquecimiento de los dominantes (lideres del gobierno). Hoy en Sur de Guayana nos hace retroceder varios siglos y la historia se repite, a diferencia que prepararon a la sociedad durante 20 años, sumergiéndola en la ignorancia, limitando su educación a través de adoctrinamientos, llevando a la población a explotar de forma desmedida y sin control los recursos naturales.

Hoy el panorama en las poblaciones del sur del estado Bolívar dejaron de ser, aquellos lugares que mostraban su esplendor en las fiestas patronales, sus calles no son animadas por ritmos autóctonos, sino que resuenan las ráfagas de los fusiles utilizados por los grupos armados al margen de la ley. Nuestros jóvenes, dejan las escuelas y liceos por la necesidad de obtener un beneficio económico y combatir el hambre, ya que la pobreza será imposible superar bajo este sistema socio-político, la muerte llega sin avisar y apaga los sueños que algún momento existieron.

«Prefiero morir combatiendo al tirano, que morir haciéndolo aun mas rico». Los únicos que se beneficiaron durante el periodo de exploración, ocupación y colonización, fueron los que tenían el poder absoluto, cargando con todas las riquezas y explotando al nativo, hoy ¿ Quién se beneficia de la explotación del Oro?

Publicado por pguzmanurquiola

Profesor Universitario, Licenciado en Educación Mención Ciencias Sociales, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello. Asesor de Proyectos Educativos, Deportivos y Empresariales, Coordinador de Carrera de la Escuela de Turismo en DuocUC Pontifica Universidad Católica de Chile.

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