La educación se resiste a la ignorancia…

Es probable que al mirar la fotografía no tengan idea de quien es el señor de toga y virrete, parado frente a los graduandos de una promoción de la universidad estadounidense de Harvard. Se trata de Leo Rafael Reif Groisman nacido en Maracaibo, Venezuela. Es un ingeniero electricista y administrador académico, Rafael Reig es Presidente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y ganador de múltiples premios académicos y científicos, siendo un reconocido inventor y académico en los Estados Unidos.

Sería enriquecedor indagar cuantos venezolanos hoy se encuentran al frente de importantes casas de estudios en el mundo, nos sorprendería mucho descubrir que sin importar nuestro gentilicio hemos superados las barreras culturales de otras naciones. No podemos olvidar que tanto Rafael Reif, como todos esos venezolanos por el mundo, tuvieron sus primeros estudios en nuestro país, donde cursaron su educación primaria, bachillerato y universitaria, en su mayoría en las mismas universidades que aun se mantienen luchando por sobrevivir.

Es interesante preguntarse, que paso en todos estos años, que paso en la Universidad de los Andes, en la Universidad Central, en la Universidad de Carabobo, que ha pasado con nuestros Colegios y Liceos, que paso con aquellos maestros que su mayor preocupación era sembrar en cada niño hábitos que durarían toda la vida, aquellos maestros que hacían hasta lo imposible por hacer leer y escribir de la mejor manera a sus estudiantes, hábitos que sin duda marcaban la vida de cualquiera.

Hoy en Venezuela los maestros tratan de sobrevivir a la crisis, y la salida inmediata es dejar de ejercer la profesión, las aulas cada vez están mas solas, en las universidades el indice de estudiantes de la carrera de educación cada vez es mas bajo, por ende se proyecta un futuro incierto y el colapso del sistema educativo venezolano.

Sería injusto no comprender las razones por la cual los docentes venezolanos han abandonado las aulas, pero es primordial que aquellos que aun se mantienen se respondan algunas interrogantes: ¿Puedo educar a mis alumnos bajo la realidad que realmente necesitan saber y están viviendo?, ¿Puedo sembrar en los jóvenes esperanza para el futuro?, ¿Puedo soñar con ellos un futuro a pesar de las dificultades?, ¿Puedo hacer de mi aula un espacio diferente y lleno de esperanza?

«El docente que por más de 15 años está en un aula y aún se mantiene es por vocación y amor a su profesión, hoy es el momento más importante, no dejes que la esperanza muera». Hoy la nota es lo menos importante, después que hayan comido, que puedan leer, escribir, sumar, restar, multiplicar y dividir…

Publicado por pguzmanurquiola

Profesor Universitario, Licenciado en Educación Mención Ciencias Sociales, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello. Asesor de Proyectos Educativos, Deportivos y Empresariales, Coordinador de Carrera de la Escuela de Turismo en DuocUC Pontifica Universidad Católica de Chile.

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